Afecta carga mental a mujeres
La psicóloga Cistina Polo sostiene que cuando hay más estrés las mujeres se exigen más y eso genera la carga mental
SALUDNOTICIAS
3/20/20262 min read


MADRID, España.- Las mujeres se han convertido en el principal blanco de la llamada carga mental.
La psicóloga Cristina Polo sostuvo que este tipo de síntomas es generalmente invisible, pero igualmente agotador.
“Cuanto más estrés sientes, más te autoexijas, y se convierte en un ciclo difícil de romper”, dijo en una entrevista citada por la Revista As de España.
La especialista en psicología analiza el impacto de la carga mental en las mujeres:
“En muchos casos es invisible, pero igualmente agotadora”, sintetizó.
La carga mental de la mujer se ha convertido en un tema central dentro de la psicología contemporánea al analizar la distribución de responsabilidades en la vida cotidiana, de acuerdo con la autora del artículo.
La especialista sostuvo que este caso avanza de manera silenciosa:
“Creo que, a pesar de todos los cambios sociales, muchas mujeres seguimos cargando con la mayor parte de las responsabilidades domésticas y familiares. No solo hablo de las tareas más visibles, como cocinar, limpiar o cuidar a los hijos, sino de todo lo que implica planificar, prever y coordinar la vida familiar, lo que sería la carga mental. Esa presión constante, unida con nuestras aspiraciones profesionales, genera una carga emocional y mental bastante intensa”, comentó en la entrevista.
“La carga mental es, en muchos casos, invisible pero igualmente agotadora. Es ese trabajo de estar siempre pensando en lo que viene, en que todo funcione, en que nadie se olvide de nada… Es estar siempre activa, aun cuando estamos descansando, ¡la cabeza muchas veces no para! Esa constante anticipación y planificación deja muy poco espacio para desconectar y para cuidarse a sí mismas, implica tener muchas cosas siempre de telón de fondo”, agregó.
Polo explico que esta carga mental se suele manifestar en consulta como estrés, cansancio y ansiedad.
Ello, añadió, aparece, incluso, cuando en apariencia “todo está bajo control”.
“Muchas mujeres sienten que nunca llegan a todo, que la vida va demasiado rápido, y que aunque deleguen, siguen cargando con la responsabilidad de que todo salga bien. Es un tipo de presión silenciosa, que puede ir desgastando poco a poco. A largo plazo puede generar agotamiento, frustración y sensación de invisibilidad. También dificulta priorizar el autocuidado y el ocio, lo que a su vez alimenta la ansiedad y la sensación de no estar nunca satisfecha con lo que se hace”, anotó.
Y con la carga mental también se manifiesta otro fenómeno muy experimentado por las mujeres:
“La culpa aparece porque muchas mujeres internalizamos que debemos hacerlo todo bien, a tiempo y sin fallar, tanto en el hogar como en el trabajo. Ese mensaje social y cultural se traduce en un diálogo interno muy exigente. Cuando finalmente intentamos descansar o dedicarnos tiempo, sentimos que estamos fallando y eso aumenta la ansiedad y la autocrítica, afectando nuestro bienestar y nuestra capacidad de disfrutar del momento”.
Para Polo, la raíz de todo está en la autoexigencia y en la multitarea:
“Es una combinación muy potente que genera sobrecarga mental y emocional. Estar pendientes de varias cosas a la vez, querer hacerlo todo bien y encima no permitirse pausas, puede llegar a provocar cansancio psicológico, frustración y, a veces, sensación de que nunca llegas a todo. Y esto se retroalimenta: cuanto más estrés sientes, más te autoexijas, y se convierte en un ciclo difícil de romper”, concluyó. citada por la publicación española.