Ejercicio reduce a la mitad riesgo de cáncer

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2/27/2026

man in black t-shirt and black shorts running on road during daytime
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Estudio publicado por la revista "Preventive Medicine" revela que la actividad física y un menor sedentarismo baja posibilidades de cánceres

Redacción/SOMOSSALUD

PAMPLONA., España.- Un estilo de vida más activo puede reducir casi a la mitad el riesgo de cánceres relacionados con la obesidad


Investigadores de la Universidad establecen un índice que relaciona una mayor actividad física y un menor sedentarismo con una incidencia más baja de cánceres como el de colon, mama, páncreas o riñón.
Un estudio publicado en la revista Preventive Medicine demuestra que una mayor adherencia a un estilo de vida activo puede reducir casi a la mitad el riesgo de desarrollar cánceres vinculados a la obesidad.
Estos cánceres incluyen el adenocarcinoma de esófago, el de mama posmenopáusico, los de colon y recto, útero, estómago, riñón, hígado, vías biliares, ovario, páncreas, tiroides, meningioma y mieloma múltiple.
La investigación forma parte del proyecto SUN (Seguimiento Universidad de Navarra), una cohorte de voluntarios iniciada en 1999 que sigue a miles de graduados universitarios españoles mediante cuestionarios cada dos años.
De acuerdo con una publicación de la Universidad de Navarra para este trabajo, los científicos analizaron datos de 19 mil 651 voluntarios, con un seguimiento medio de 13 años.


A todos ellos se les habían diagnosticado 274 nuevos casos de cáncer relacionados con la obesidad.
“La actividad física y el sedentarismo se evaluaron con un cuestionario validado en población española, que recogía información sobre 17 tipos de actividades físicas y deportes practicados.Se calculó un índice de estilo de vida activo con ocho indicadores, como el tiempo de ejercicio, la velocidad al caminar, los pisos de escaleras subidos o las horas diarias frente a la pantalla del televisor”, explica la Doctora Estefanía Toledo, catedrática del departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la Universidad de Navarra e investigadora en IdiSNA y CIBEROBN.


Con este índice, los expertos elaboraron una escala de 0 a 8 puntos, clasificando a los participantes en grupos de estilo de vida activo en 3 categorías: baja, media o alta actividad física.
“Los resultados son claros: las personas con un estilo de vida más activo (medio-bajo, medio-alto y medio) mostraron una reducción de casi un 50% en la incidencia de estos cánceres en comparación con quienes llevaban una vida más sedentaria”, detalló la especialista.
El estudio anota que en términos estadísticos, por cada punto adicional en el índice de estilo de vida activo, el riesgo se redujo relativamente en un 12%.


Además, agrega, el riesgo de desarrollar cánceres relacionados con la obesidad en quienes se encontraban en el nivel más alto de actividad física en su tiempo libre era un 46% inferior que en aquellos que estaban en el nivel más bajo.


El estudio ofreció uno de los hallazgos ya confirmados por la Organización Mundial de la Salud: Moverse más y sentarse menos como máxima para mejorar la salud.
“Un hallazgo interesante es que cumplir las recomendaciones mínimas de la Organización Mundial de la Salud (150 minutos semanales de actividad física moderada o 75 de actividad intensa) no mostró una reducción significativa del riesgo", precisa una de las conclusiones del estudio.


Esto sugiere que, más que cumplir con un umbral, es la combinación de moverse más y sentarse menos la que marca la diferencia”, añade la doctora Maite Bastyr-Diego, primera autora de la publicación y especialista en Medicina Familiar y Comunitaria del Servicio Navarro de Salud.
Para Bastyr-Diego, el estudio aporta evidencia robusta gracias a su diseño prospectivo, la larga duración del seguimiento y la confirmación médica de los diagnósticos.


Aunque advierte que la muestra —compuesta por universitarios españoles con estilos de vida en general saludables— podría limitar la generalización a toda la población.
“Los resultados apoyan la necesidad de políticas de salud pública que integren la reducción del sedentarismo junto con la promoción del ejercicio”, concluye el estudio.